John Banville, en Donostia

Ya es oficial. John Banville se une a Woody Allen, que girará una peli en julio aquí, en inspirarse en nuestra Donostia. Banville, encarnado en Benjamin Black, escribirá un nuevo episodio de las aventuras del famoso forense Quirke.

Banville Aquarium JUN 2019

Nos lo contó anoche en el Aquarium. Con estilo socarrón y unas observaciones fascinantes, Banville habló de sus múltiples personalidades, de por qué solo le interesa el pasado –“pasado somos, el presente no es realidad y el futuro es una fantasía”– y de su búsqueda de la perfección. Aclaración: no es verdad que sea un ventrílocuo aficionado; lo que dijo en algún momento, y varios medios han teriversado, es que para poder hablar en sus novelas con la voz de Raymond Chandler (como Black) en The Black-Eyed Blonde y de Henry James (como Banville) en Mrs Osmond se ha tenido que convertir en un consumado “muñeco de ventrílocuo”.

Ha publicado hasta la fecha 18 novelas como John Banville. Aunque había empezado a publicar en en 1971, su primera gran obra fue Regreso a Birchwood, que se lanzó en 1973. Y luego le siguió la trilogía The revolutions, con tres libros dedicados hombres de ciencia publicados entre 1976 y 1982. Mefisto llegó en 1986, The Ark, en 1996 y The Untouchableen 1997. Posteriormente, creó otra trilogía “The Frames”, entre 1989 y 1995, que versa sobre el arte e incluye El libro de las pruebasFantasmas y Athena. La tercera trilogía, compuesta por Eclipse, Shroud y Antigua luz, escrita entre el 2000 y el 2012, versa sobre el tema de la identidad. En el 2005 publicó The Sea (El mar), The Infinitiesen 2009, The Blue Guitar, en 2015, y Mrs Osmond en 2017.

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Le han otorgado diversos premios, pero solo destaco tres: el Booker Prize en 2005, el Franz Kafkae en 2011, considerado la antesala del Premio Nobel, y en 2014 el Príncipe de Asturias.

En 2006 comienza la prolífica carrera de Benjamin Black, su alter ego, que ya cuenta con diez novelas (siete de ellas de la serie del forense Quirke) y que ha cosechado también premios como el RBA de novela negra en 2017.

 

Atakak: Diálogos para abrir gobiernos

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Este es un resumen me mi intervención esta mañana en #Atakak, encuentros organizados por Irekia en Hirikilabs (Tabakalera). El vídeo completo de todos los debates está aquí.

  • Miren, me gustaría preguntarte por este fenómeno #cuéntalo pero también entrar a hablar sobre el rol de las redes sociales como plataformas de movilización ciudadana.

Las redes sociales han sido y son fantásticas plataformas de movilización. Solo hay que recordar por ejemplo cómo se usaron ya en 2011 durante las movilizaciones del 15M.

A otra escala, Change.org (con 12 millones de usuarios/as en España) ha conseguido pequeñas y grandes victorias, desde lograr en 2013 cambiar la Ley de Espectáculos de la Comunidad de Madrid tras la tragedia del Madrid Arena y 426,000 firmas, a lograr fármacos o financiación para tratar e investigar sobre enfermedades poco conocidas. La liberación del activista chino Ai Weiwei en 2011 se atribuye también a una campaña parecida.

Pero por otro lado, las redes sociales son también canales en los que se mueven noticias falsas, se hacen linchamientos, se posturea y los trolls hacen de las suyas.

Es un tema complejo que incluye no solo la divulgación de información, falsa o no, sino también la recolección de datos por parte de las plataformas que facilitan estos intercambios. Las plataformas de redes sociales son operadas por empresas privadas cuyo principal objetivo es ganar dinero y hacer felices a sus accionistas, lo que no se traduce necesariamente en hacer felices a sus usuarios/as. Los bots y las interacciones tóxicas en las plataformas mejoran sus analíticas, por ejemplo.

  • El pasado 12 de abril, en Deusto Business School de Madrid, participaste en el encuentro “Datos para la transformación social” donde se analizaba cómo pueden los datos ayudar a una transformación social en favor de las personas y el medio ambiente. Hablemos de la colaboración con los Gobiernos. Cómo pueden aportar las Instituciones en esa transformación social? En qué situación estamos?

Precisamente en esa conferencia hablamos en profundidad de cómo la infraestructura de datos no solo puede ayudar a las organizaciones a impulsar el cambio social, sino cómo está transformando a las propias organizaciones del tercer sector. Tuvimos al jefe de investigaciones de Amnistía International, por ejemplo, que nos contó cómo su organización compagina metodologías analógicas, como la típica entrevista con testigos de abusos de derechos humanos, con tecnologías punta como imágenes y datos satelitales, drones, para denunciar cómo el ejercito se está apropiando de las tierras de los rohinyás en Mianmar.

Las instituciones son fundamentales. Creo que, por ejemplo, en el activismo de datos, los datos abiertos proporcionados por instituciones pueden actuar de catalizadores e impulsores de proyectos de datos. Entre otras cosas, ha aumentado la transparencia. Hay muchos proyectos que recurren a datos públicos.

Pero un gran reto es que la gente pueda no solo acceder a esos datos, sino a las tecnologías e infraestructuras que facilitan su análisis. Esta es una imagen tomada del mural que se hizo para resumir las conclusiones de la conferencia. Nosotros en Deusti tratamos de contribuir diseñando programas de formación que abordan estas necesidades.

  • Con toda tu experiencia en la gestión y comunicación de ONG internacionales, la pregunta que te quiero realizar es la misma. Me gustaría preguntar sobre el activismo de sillón.

Bueno, aquí me voy a colocar al otro lado de la pregunta. Hay mucho postureo en redes sociales y mucha superficialidad. Muchas personas ni se molestan en abrir los links asociados a mensajes en redes sociales antes de compartirlos. Se critica a Change.org y similares porque no requiere mucho esfuerzo de los clicktivistas.

Pero os propongo que ampliéis por un minuto la definición de “activista de sillón”. Muchas de las campañas e iniciativas que conozco se han hecho desde un sillón. Por poner un ejemplo, la organización Forensic Architecture, que en 2016 publicó un mapa interactivo en el que trazaba el rumbo de un barco en el que sesenta y tres refugiados perdieron la vida en 2011 mientras navegaban a la deriva en una zona muy vigilada del mar Mediterráneo. Ninguno de los que hicieron el mapa viajó a la zona.

El mapa visualiza datos públicos de los proveedores de datos satelitales del Sistema de Identificación Automática (SIA). Los buques de cierto tamaño deben lanzar regularmente señales SIA para evitar una colisión. Este mapa incluye señales SIA (que son públicas y se pueden comprar), señales de calor, señales de radar y otras tecnologías de vigilancia que registran el movimiento de barcos cercanos. También cuenta con los testimonios de los sobrevivientes.

Otro proyecto en el que he participado y que usa datos públicos es una investigación basada en las mismas tecnologías para crear un mapa en el que se muestra cómo barcos pesqueros, algunos de ellos europeos, operan de forma irregular en aguas africanas.

Se puede decir que ambas investigaciones se hicieron desde una silla. Sin embargo, no son menos valiosas. Los mejores resultados vienen de proyectos como los de Amnistía o Forensic Architexture; es decir mezclar métodos analógicos, tiene en cuenta el factor humano, con los digitales, que es otra de las conclusiones de la conferencia de Madrid donde tuvimos representates e organizaciones que financian estos proyectos, plataformas de visualización, periodistas de datos y activistas.

 

“Archives sauvages : construction de contre-récits, cartographie radicale et infrastructures de données”

Hace poco estuve dando una charla en Centre d’études ibériques et ibéro-américaines, de la Université Toulouse Jean Jaurès. No es muy frecuente que me inviten a hablar a historiadores/as y expertos/as en literatura y cultura, pero fue una experiencia muy interesante. Mi charla se tituló “Archives sauvages : construction de contre-récits,
cartographie radicale et infrastructures de données”. Al principio hubo muchas caras raras, pero conforme empezamos a hablar de cómo la infrastructura de datos y otras tecnologías se están aplicando a estudiar archivos antiguos, el ambiente se fue caldeando.

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Un ejemplo es la edición en coreano del siglo XIII del canon budista, incluye 52 millones de caracteres distribuidos en 166.000 páginas. Examinado con métodos tradicionales, historiadores e historiadoras tenían que recurrir al análisis selectivo de fragmentos, con lo que se llegaba a conclusiones “sin tener una idea integral” del todo (Lancaster 2010). Esta forma de trabajar en la investigación académica ha hecho que el conocimiento haya estado “determinado y limitado por externalidades como el acceso, la disponibilidad y el tamaño del material” (ibíd.). Hoy en día la infraestructura de datos permite el estudio integral con enorme precisión de casi cualquier corpus documental digitalizado; e impulsa un cambio en la investigación, en la que ahora cobra mucha más importancia la validación de las fuentes, la generación de una “hermenéutica de datos” y las formas de comunicar conocimiento (Sapping Atenttion, 2012). Con las nuevas herramientas digitales, ahora se pueden generar búsquedas que exploren la evolución de un glifo en el tiempo escrutando un documento complejo y extenso como el canon budista en su totalidad.

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Del canon budista pasamos a mapas de barcos. Un mapa generado por un equipo de historiografía que muestra las travesías de los balleneros norteamericanos del siglo XIX durante 25 años (de 1830 a 1855), basado en las bitácoras del teniente Matthew Maury (ver https://www.youtube.com/watch?v=Tn7fQ5mYHPA). Y de ahí a muchas otras cosas que nos duraron las dos horas de la charla más dos más de la comida. 😉

Apertura de conferencia internacional ECREA

Inauguré hace poco, con una charla magistral sobre el activismo de datos, la conferencia internacional titulada “Responsabilidad social corporativa y activismo ciudadano en tiempos de perturbación política”, de la Sección de Comunicación Organizacional y Estratégica de la European Communication Research and Education Association (ECREA), que se celebró entre el 1 y 2 de febrero, en la Universidad de Málaga, invitada por la profesora Isabel Ruiz-Mora (Universidad de Málaga). El Profesor Øyvind Ihlen (Universidad de Oslo, Noruega) fue el otro conferenciante.

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La experiencia resultó súper gratificante, con un interesante debate sobre el activismo ciudadano. Se presentaron treinta trabajos en nueve paneles.

Tecnopolítica: Charla en la Universidad de Sevilla

Estuve en la Universidad de Sevilla, invitada por Francisco Sierra, director general del Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina, CIESPAL, hablando de tecnopolígica y de cómo las personas y organizaciones del tercer sector usan la infraestructura de datos para movilizarse, organizarse y actuar.  La charla se enmarcó dentro del ciclo del Seminario permenente de Ciberdemocracia

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La charla se centró en cómo el uso de la infraestructura de datos da lugar a una nueva forma de ciudadanía al:

  • Empoderar a la gente y colocarla en la mesa de decisiones y cambiar el concepto de quién es experto/a;
  • Generar esferas públicas alternativas digitales para la participación y la acción;
  • Alterar la forma en la que la gente ejerce su agencia democrática (i.e. generando sus propios datos, usos y mapas) y
  • Coonvertirse así en una nueva forma de tecnopolítica que expande los espacios y la capacidad para la acción política.

Interesante debate sobre #data4good

Fue breve pero intenso. En el contexto del escándalo de Cambridge Analytica, las fake news, el uso de datos personales con fines propagandísticos y la vigilancia masiva, propusimos un debate sobre cómo los big data y otras tecnologías pueden servir para mejorar la vida de las personas y del medioambiente.

Entendemos que cuatro comunidades confluyen en la realización de proyectos de datos con impacto social:

  1. las organizaciones que transfieren habilidades, crean plataformas y herramientas, y generan oportunidades de encuentro;
  2. las catalizadoras, que proporcionan los fondos y los medios;
  3. las que producen periodismo de datos, y
  4. las activistas.

Sin embargo, en pocas ocasiones las vemos debatir juntas en público. El 12 de abril, en la sede de la Deusto Business School en Madrid, nos reunimos con representantes de las cuatro comunidades, a saber:

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De izquierda a derecha, Adolfo Antón Bravo, responsable del DataLab del Medialab-Prado, desde donde ha dirigido la experimentación, producción y divulgación de proyectos en torno a la cultura de los datos y el fomento de los datos abiertos. Tenemos la suerte de que Adolfo ha sido también representante del Open Knowledge Foundation España, una organización catalizadora, dedicada a financiar y fomentar los proyectos de datos, entre otros.

Mar Cabra, una conocidísima periodista de investigación  especialista en análisis de datos que ha estado al frente de la Unidad de Datos e Investigación del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, ganador del premio Pulitzer de 2017 con la investigación conocida como Los papeles de Panamá” y que cada vez aborda proyectos con más datos, como la reciente investigación conocida como “Los papeles del Paraíso”.

Juan Carlos Alonso, diseñador en Vizzuality, una organización ​que ofrece aplicaciones que ayudan a la mejor comprensión de los datos a través de su visualización para entender procesos globales como la deforestación, la preparación para los desastres, el flujo mundial del comercio de productos agrícolas o la acción contra el cambio climático en todo el mundo.

Ignacio Jovtis, responsable de Investigación y Políticas de Amnistía Internacional en España. AI usa testimonios, cartografía digital, datos y fotografía satelitales para denunciar y producir evidencias de abusos de los derechos humanos en la guerra en Siria y de la apropiación militar de tierras en pueblos rohingyas.

Juanlu Sánchez, otro conocido periodista, cofundador y subdirector de eldiario.es, que está especializado en contenidos digitales, nuevos medios y fórmulas de sostenibilidad para el periodismo independiente. Ha dirigido y colaborado en diversas investigaciones basadas en datos, como por ejemplo la de las tarjetas black de Bankia.

El prestigioso ilustrador Jorge Martín realizó la facilitación gráfica.

Jorge Martin Datos

Las conclusiones se podría resumir de la siguiente manera: 1) el factor humano es indispensable para que tenga éxito los proyectos de datos con impacto social, la tecnología sola no es suficiente; 2) la colaboración de distintos actores con diferentes competencias y recursos es imprescindible para que estos proyectos tengan éxito; y 3) hace falta una transformación social también dentro de las organizaciones para que se difunda la cultura de los datos y se maximice su infraestructura para la transformación de toda la sociedad.

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Conferencia en Madrid: Datos para la transformación social

Esta semana estoy en Madrid, donde, a través de su Programa “Análisis, investigación y comunicación de Datos”, hemos organizado un debate el día 12 de abril, en la sede de la DBS en Madrid, que sienta en un panel a representantes de los cuatro grupos que intervienen en cualquier proyecto de datos para hablar de cómo pueden los datos ayudar a una transformación social en favor de las personas y el medio ambiente, qué oportunidades de colaboración existen y qué otras están por crearse.

Estas cuatro comunidades que confluyen en la realización de proyectos de datos con impacto social incluyen las organizaciones que transfieren habilidades, crean plataformas y herramientas, y generan oportunidades de encuentro; las catalizadoras, que proporcionan los fondos y los medios; las que producen periodismo de datos, y las activistas. Sin embargo, en pocas ocasiones las vemos debatir juntas en público.

Hablaremos de qué se está haciendo con los datos para mejorar el mundo.

Reserva tu lugar. Entrada libre hasta completar aforo. Si no puedes venir, inscríbete tambiénpara recibir información sobre cómo seguir el evento en directo.

Jornada sobre cambio climático y pérdida de biodiversidad

A continuación el texto de la conferencia:
Mario Onaindia MK

 

La charla se centró en el mar y la sobrepesca, sobre todo en Africa. Empecé por enmarcar la sobrepesca dentro de un conjunto de problemas que existen hoy en día en el mar y que se combinan para formar un panorama bastante preocupante.

Problemas en el mar

  • Pesca ilegal y sobrepesca.
  • Polución por vertidos: Zona muerta del tamaño del estado de Nueva Jersey que se forma cada verano en el delta del río Mississippi.
  • Basuras marinas (plásticos): Extensión de 1.600 kilómetros de plástico en descomposición en el Pacífico Norte. En 2050 habrá más plástico que peces en el mar.
  • Subida del nivel del mar: Se está acelerando. Por el grado de inercia que hay se calcula que el nivel del mar subirá aproximadamente 2,3 metros por cada grado de aumento de la temperatura, para los próximos 2000 años. Esto implica cambios en mareas, la línea de la costa, ecosistemas, El Niño, corrientes, presión atmosférica, precipitación y evaporación, etc.
  • Acidificación de los océanos: Descenso del pH –potencial hidrógeno, concentración de iones de hidrógeno o medida de alcalinidad en una disolución—de los océanos causado por la absorción de CO2. El CO2disuelto en el agua incrementa de concentración del ion hidrñogeno en el océano, descendiendo así en pH oceánico.
  • Calentamiento de océanos: En los últimos años se han venido detectando peces tropicales en el cantábrico.

Problemas vinculados con la pesca

  1. Sobrepesca y pesca ilegal
  2. Vinculados a otras ilegalidades
  3. Banderas de conveniencia
  4. Acuerdos de pesca secretos
  5. Descartes
  6. Transbordos de pescado ilegales o no supervisados
  7. No existe un registro único de buques
  8. Pocas áreas marinas protegidas